LOS ALFARO DE IMBABURA
Por Mauricio Alvarado-Dávila
NOTA: Este artículo fue publicado en el Boletín de la Academia Nacional de Historia del Ecuador, volumen XCIII N° 192, septiembre 2015.
Como sabemos, el apellido Alfaro es uno de los apellidos más conocidos y de constante recordación en Ecuador. Esto se debe en concreto a la importancia que el general Eloy Alfaro Delgado, «el Viejo Luchador», tiene para la historia nacional. Y a cualquier estudioso de la historia y, más aún, de la genealogía le interesa conocer sobre su familia.
Fue a finales de 1991 mi primer encuentro con un Alfaro de Urcuquí. Se trataba de un estudiante de Arquitectura que debe haber tenido unos 24 ó 25 años. Yo llevaba ya un par de años haciendo investigación histórica y había incursionado en la genealogía a principios de ese año. Por este motivo, dicho señor Alfaro y yo nos pusimos a hablar del tema.
Como es bastante común en casos de apellidos de personajes famosos, quienes portan ese mismo nombre de familia suelen pensar que les une algún lazo de parentesco. En la gran mayoría de casos, esto no es así, ya que familia y apellido, a pesar de que muchas veces confluyen, no significan ni son lo mismo: la familia, en estricto sentido, es un grupo de personas unidas por vínculos de sangre; mientras que el apellido es una palabra que suele servir para identificar al grupo familiar. Es así que hay muchas familias con el mismo apellido pero que no tienen relaciones de consanguinidad.
Mi amigo Alfaro me aseguró que él era de la familia del famoso general Eloy Alfaro Delgado. En primera instancia, traté de explicarle lo de la diferencia entre los dos términos y, ya que tenía a mi alcance cierta información de los Alfaro de Urcuquí, quise demostrarle que era difícil que pertenecieran al mismo núcleo familiar. La discusión no progresó, pues, además de que él se mantenía en su afirmación, no tuvimos tiempo para revisar las pruebas.
Yo había obtenido esas pruebas unos meses antes en el Archivo Nacional de Historia, en la sección Empadronamientos. Resulta que el presidente Gabriel García Moreno mandó a hacer en sus períodos de Gobierno tres empadronamientos de la población del país, en 1861, 1864 y 1871. En el de 1871 correspondiente a la provincia de Imbabura, cantón Ibarra y parroquia de Urcuquí, sección primera, encontré estos datos:
— Julián Alfaro, varón, mayor de edad, casado, con ocupación. Sabe leer y escribir.
— Ivapención (?) Alfaro, mayor de edad, casado, con ocupación. Sabe leer y escribir.
— Amador Alfaro, mayor de edad, casado, con ocupación. Sabe leer y escribir.
— Teodoro Alfaro, mayor de edad, casado, con ocupación. Sabe leer y escribir. — José M. Alfaro, mayor de edad, casado, con ocupación. Sabe leer y escribir.
No había recabado más información porque, cuando la obtuve, no era mi finalidad estudiar esta familia, sino que la guardé sólo porque me causó curiosidad. No volví a revisar esos empadronamientos, pero yo ya había sacado mis propias conclusiones para estar seguro de que esta familia Alfaro nada tenía que ver con la del Viejo Luchador:
- El español Manuel Alfaro González llegó a Manabí traído por el banquero español Manuel Antonio Luzarraga a finales de la década de 1830; su primer hijo con la manaba Natividad Delgado López, Ildefonso, nació en 1839 y el último, Manuel, nació en 1852. Tuvieron en total ocho hijos.
- Los cinco varones de apellido Alfaro encontrados en Urcuquí en 1871 eran mayores de edad. En esos años, la mayoría de edad se obtenía a los 21 años. Por lo tanto, el menor de ellos tenía más de 21, es decir, debió haber nacido alrededor de 1850; en caso de que hubieran sido hermanos, el mayor debió haber nacido por 1840.
- Tomando en cuenta los dos puntos anteriores, habría sido muy, pero muy difícil que, por las condiciones geográficas, viales y de transportación, el español Manuel Alfaro hubiera tenido dos familias simultáneas: una en Montecristi y otra en Urcuquí. En realidad, habría sido imposible.
Esos fueron mis primeras deducciones, en 1991 y con los elementos que tenía a mi mano.
Años después, en 2007, me enteré de que un homónimo actual del general protagonista de la Revolución liberal ecuatoriana reclamaba no sólo parentesco con éste, sino que incluso decía que era su descendiente directo. Yo conocía bastante bien la descendencia de Alfaro y sabía que los únicos descendientes directos que portaban el apellido estaban en Panamá y que no dejó sucesión natural en Ecuador, aunque la descendencia de su matrimonio vive tanto en Ecuador, como en Panamá y EE.UU[1]. Entonces, decidí comunicar por e-mail mis dudas en un foro en el que dicho homónimo y yo coincidíamos. No recibí respuesta.
Luego, en 2008, se dio una discusión en medios entre él y los descendientes «oficiales» del
Viejo Luchador en Ecuador: los descendientes de Esmeralda Alfaro Paredes y Jerónimo Avilés Aguirre[2]. Los argumentos del personaje advenedizo daban más elementos aún para las dudas que ya había tenido, pues las fechas, sencillamente, no cuadraban.
Fue entonces que decidí hacer una investigación documental sobre el tema, y obtuve cierta información que corregía las afirmaciones del Alfaro actual y confirmaba mis sospechas. Para llegar luego a esa confirmación, hago antes una relación más amplia tanto del apellido Alfaro en general como de las familias implicadas en particular.
Origen y extensión del apellido por Antonio Alfaro de Prado Sagrera, España[3]
Teorías tradicionales sobre el origen del apellido. Varias teorías han expuesto diversos tratadistas. En general, suelen tener el defecto de partida de presuponer que: a) todos los Alfaro tienen un origen genético común, b) que el primer y único creador del linaje era noble, c) que estuvo vinculado directamente a la entonces villa de Alfaro (La Rioja, España) y d) que, por tanto, todos los Alfaro tienen su origen en los reinos de España. Se pueden citar:
- Juan Bautista Lavaña, que en sus Notas al Nobiliario del conde de Barcelós, afirma que Haro y Alfaro fueron en tiempos antiguos un solo apellido, y que, por tanto, procede de los señores de Vizcaya.
- El conde don Pedro de Barcelós dice que Juan Alonso de Alfaro, nieto del rey don Alonso de León por su madre doña Urraca, tuvo por hijo a Juan Alonso de Haro, señor de Cameros.
- La más extendida, que defiende entre otros Pedro Vitales, afirma que este linaje tuvo su origen en Aragón y que procede del de Zapata, porque fue tronco suyo Garcés García de Zapata, alcalde de Calahorra, quien, por haber sido heredado en la entonces villa de Alfaro, tomó el nombre de ésta por apellido, continuándolo sus sucesores.
- Otros precisan que proviene de Pedro Garcés de Alfaro, caballero aragonés heredado en la villa de Alfaro y citado por Jerónimo Zurita en los Anales de Aragón como héroe en la conquista del castillo de Lizana en 1220. Sabemos además que tuvo por hijo a Fortunio de Alfaro, que vivió en la villa de Sádaba, del partido judicial de Sos, en la provincia de Zaragoza, y fue padre de Juan de Alfaro y Pedro de Alfaro, según consta de su infanzonía que litigaron en 1360. Juan y Pedro dejaron larga descendencia noble e infanzona, según Lázaro del Valle y de la Puerta.
Ahora los datos para formular una teoría del origen de las personas de este apellido:
- La villa de Alfaro fue reconquistada en el año 1118, estando ya documentada en 1157 la existencia de una persona llamada don Pardo de Alfaro (vid. Ensayo sobre apellidos castellanos, de D. José Godoy Alcántara, Madrid, 1871). En 1220 también se documenta a un Pedro de Alfaro, comprador de un parral en Villela (Burgos). No obstante, en la página de topónimos pueden conocerse otros lugares así llamados en todo el mundo que pudieron haber dado lugar a personas con el apellido Alfaro.
- A principios del siglo XIII se documenta a Remón de Alfaro entre los caballeros conquistadores de Baeza. En 1248 constan Lope Díaz de Alfaro y su sobrino Juan Martín como hidalgos en la reconquista de Sevilla. También están presentes hidalgos de este apellido en Medina Sidonia (Cádiz) desde la segunda mitad del siglo XIII. En el norte, son ya figuras históricas los caballeros Hugo y Raimundo de Alfaro, al servicio de los Condes de Tolosa y de la causa cátara a principios también del siglo XIII. Por las fechas y condición social estamos citando claramente a cristianos «viejos» que gozaban de hidalguía.
- Su uso como apellido toponímico puede verse claramente en la ordenanza o estatuto de los judíos de Tudela de 1363, entre los que se cita a «R. Judá Ben Falangro, que claman de Alfaro», quien luego es citado de nuevo con el nombre abreviado de «R. Judá de Alfaro» (fuente: Boletín de la Real Academia de la Historia. Tomo VIII, año 1886).
- Según relata detalladamente Antonio Machado de Faria en el Armorial lusitano en 1535, un judío convertido al cristianismo, el maestro Diogo de Alfaro, «llamado así por haber nacido en la villa castellana de Alfaro», fue ennoblecido por el rey don Manuel I, otorgándole escudo de armas y este apellido. Es evidente que debía haber tenido un nombre judío, que mudó por el de Alfaro, su villa natal, y que además no gozaba de hidalguía previa.
- En 1642, en Ciudad de México se inició proceso y posterior condena por judaizante de Gaspar de Alfaro, también llamado Gaspar Rodríguez de Alfaro. No sabemos si relacionado con los Alfaros portugueses, pero nos muestra la presencia de conversos de apellido Alfaro en América. Es conocido que los conversos, con objeto de ocultar su condición tomaron apellidos «cristianos», motivo por el que hoy en día no puede saberse la ascendencia cristiana o judía de una persona solamente por su apellido.
- En el año 1557, en Cifuentes (Guadalajara) hay un pleito de la inquisición por «palabras incovenientes y blasfemias» contra Diego de Alfaro, hijo de García de Alfaro, zapatero, vecino
de Sigüenza ya difunto, y de Isabel de Aceniaga, difunta. Manifiesta el reo que no conoció a ninguno de sus abuelos paternos, no sabe cómo se llamaran y sí sabe que eran naturales de Alfaro. En este caso, el apellido se da explícitamente por provenir de Alfaro y esta persona no tenía condición hidalga.
- El Fogaje de Aragón de 1495 (censo de hogares) nos muestra a diversos Alfaros residiendo en villas aragonesas. Entre los citados hay algunos Alfaros moriscos: en Plasencia de Jalón, villa de señorío de moriscos, vivían Yuce Dalfaro y Muça Dalfaro (la contracción d’Alfaro y la simplificación Dalfaro era común en la época); en Sobradiel constaban Mahoma Alfaron y Alii Dalfaron, quizás una variante que también signifique «proveniente de Alfaro»; en Barboles, Alli Dalfaren. Del resto de Alfaros citados tan solo conocemos que sus nombres propios eran cristianos, sin que se especifique si pertenecían al estado llano o al noble.
- En América es más compleja la tarea de determinar el origen, por el mestizaje. Sabemos que muchos Alfaros llegados de España pasaron a Indias y que debieron dejar amplia descendencia. En los primeros años hubo pobladores en México, Perú, Costa Rica, Venezuela, etc. La documentación investigada en el Archivo de la Nación de México refiere a diversos Alfaros como «español», «mulato, esclavo», «morisco libre» (hijo de mulato y española), «mestizo», «castizo» (hijo de mestizo y española) e «indio». En principio, tan solo es de inequívoco origen masculino «no español» el citado como «indio», en los demás casos de mestizaje habría que ver si la ascendencia por vía de varón era «española». En el Archivo de Indias también localizamos a Jerónimo Alfaro, «indio», natural de Nueva España, adonde vuelve en 1628.
En países como El Salvador y Guatemala está muy extendido el apellido entre personas de origen nativo americano. En El Salvador hay constancia en 1698 de un esclavo de nombre Juan de Alfaro, en San Salvador, quien reclama la libertad que le otorgó su antiguo dueño de apellido Marín ya fallecido (La identidad colonial y la población de ascendencia africana en El Salvador, siglo XVII, Paul Lokken, V Congreso Centroamericano de Historia).
En Costa Rica son también muchos los Alfaro, aunque en este caso la mayoría podría tener origen español, también hubo esclavos de este apellido.
En el norte, en Estados Unidos, por efecto de las conversiones realizadas por los misioneros, muchas tribus indias conservan apellidos «españoles», entre ellos, Alfaro, como es el caso de Al Alfaro, «Apache de pura sangre de la reserva de San Carlos en Arizona». Por otra parte, es evidente que en EEUU hay un altísimo número de Alfaros de origen hispanoamericano.
En Argentina, varias familias remontan su procedencia a España, algunas establecidas desde muy antiguo, como los Alfaro de Carmen de Patagones, considerada una de las «familias fundadoras». También hay en San Miguel de Tucumán, en una partida de matrimonio entres indios en 1730 se dice que «son indios de la encomienda de D. Alfonso de Alfaro» (Archivo de la iglesia Catedral de San Miguel de Tucumán).
- En Filipinas sabemos que hay Alfaros de origen español, según nos comenta Santiago B. Alfaro, nieto de Ciriaco Alfaro, proveniente del norte de España, quien quedó allí establecido a principios del siglo XX, con amplia descendencia. También nos indica que hay diferentes Alfaros de origen filipino en Estados Unidos, Japón, Australia y Canadá.
- Hay presencia antigua del apellido Alfaro en Portugal e Italia, de procedencia española.
Analizando esta información podemos obtener una serie de conclusiones:
- El origen más remoto es la villa de Alfaro en La Rioja, usado por personas que provenían de la villa y que usaban este origen como apellido.
- Sabemos que existía ya el apellido en el año 1157, pocos años después de la reconquista en 1118. Hasta la fecha, su existencia consta únicamente tras la conquista cristiana.
- De esta villa y con su apellido se extendieron por España tanto hidalgos como personas del estado llano y, entre éstos, unos de origen cristiano, otros judíos y otros moriscos. Además es muy probable que incluso dentro de cada uno de estos grupos raciales y sociales hubiera diferentes linajes sin relación entre sí. [Entre estos Alfaro es posible incluir a aquellos que citan los autores clásicos, ya que no discutimos la existencia de estas personas, sino que se les señale como los antecesores de todos los Alfaro].
- El apellido pasó a América y Filipinas por los españoles que lo portaban. A esto se unió que les impusiera también a indígenas y esclavos, que se apellidaron Alfaro por haber tenido relación de con estos españoles o con las villas o haciendas de este nombre que aquellos fundaron.
- Es por tanto un apellido puramente «hispano», en el sentido de que procede únicamente de los países que han formado parte de la comunidad hispana: España, América española y Filipinas. La existencia de familias con este apellido en el resto de países del mundo ha sido por migración desde el área hispana.
En conclusión podemos afirmar que el patrimonio común de los Alfaro no es su origen genético, sino su relación más o menos directa con la villa de este nombre.
LOS ALFARO EN LOS TERRITORIOS DE LA ACTUAL REPÚBLICA DEL ECUADOR
La mayoría de inmigrantes españoles al territorio del actual Ecuador que portaban este apellido fue de origen andaluz. Y no fueron pocos, pero tampoco hay registro de que hayan tenido parentesco entre ellos, ni tan siquiera un origen común.
El detalle que hago a continuación de dichos inmigrantes busca demostrar que el apellido tuvo varias fuentes y que su difusión pudo haber venido de cualquiera o de todas ellas.
— PEDRO DE ALFARO, nacido en España, «de seguro andaluz», estuvo en la Fundación de la ciudad española a la que pusieron el nombre de Quito. Luego desaparece su rastro. Una calle con su nombre se encuentra en centro-sur de la ciudad.[4]
— MIGUEL JERÓNIMO DE ALFARO Y DIEZ DE VEEDA, nacido en Sevilla.
Alfabeto. Hijo legítimo de Rodrigo Diez de Veeda y de Catalina Diez Alfaro. Se casó en Quito en mayo de 1588 con Inés González, hija del receptor Pedro Rodríguez, quien la dotó en 2.175 pesos de plata y media casa que lindaba con la Catedral[5].
— TOMÁS DE ALFARO Y GONZÁLEZ, nacido en Sevilla y que obtuvo pasaporte a Quito el 9 de enero de 1593 como criado del cura Barrera[6]. Hijo legítimo de Jorge González y de Marina Márquez.
— SEBASTIÁN BERMÚDEZ Y ALFARO, hidalgo, natural y vecino de Sevilla, nacido por 1575, que había sido apadrinado en su bautismo por el licenciado Pedro Cataño Ponce de León, presidente de la Audiencia de Sevilla, hijo de Juan Pérez Bermúdez y de Isabel de Alfaro, que fueron casados en la parroquia de San Juan de la Palma de Sevilla; nieto paterno de Diego Bermúdez y de María Ruiz y nieto materno de Juan Ramos y de Catalina de Alfaro. Sus dos padres habían probado hidalguía y limpieza de sangre propia y de sus respectivos padres[7].
Hizo expediente de información y licencia de pasajero a Indias para Quito el 21 de enero de 1592, como oficial del contador Rodrigo Manzano de Sandoval.
— JUAN GONZÁLEZ [DE ALFARO], natural de Sevilla, hijo de Juan de Alfaro y de María de Castro, hizo expediente de información y licencia de pasajero a Indias para Quito el 13 de enero de 1601, como criado de Diego Hernández Cortés[8].
— IGNACIO FALCÓN BLANCA, natural de ALFARO, hijo de Juan Falcón y de Águeda Blanca. Aparece como parte del grupo de personas que el capitán Alonso de Solórzano, contador de la Real Hacienda de Loja, declara que viajarán con él9.
— VICENTE JULIÁN DE ALFARO Y ZARCO, nacido en Cádiz, comerciante en ropas de Cartagena. Hijo legítimo de Antonio Alfaro y de Agustina Zarco, que testó en Quito en 1663[9].
— PETRONILA ALFARO, casada en Guayaquil por 1750 con Pedro Salvatierra Fonseca.
— Fray ANTONIO ALFARO, nacido en Burgos, franciscano, estuvo en Quito en 1770-
1775[10].
— MANUEL ALFARO GONZÁLEZ, nacido en la villa de Cervera del Río Alhama, en Logroño (La Rioja), el 18 de diciembre de 1796. Comerciante. Hijo de Antonio Alfaro Colmenares y de Leandra González Larrañaga. Es el padre de Eloy Alfaro Delgado.
— Teniente DEMETRIO ALFARO, colombiano, que luchó en Pichincha12.
El investigador Ricardo Zapater Tapia nos da cuenta de un bautizo en San Sebastián de Quito a finales del siglo XVII:
— JERÓNIMO ALFARO, casado con doña Manuela Sotelo. Padres de:
Melchor Pablo Alfaro y Sotelo, bautizado en San Sebastián de Quito el 8 de agosto de
1677, habiendo sido su madrina Paula Velasco.[11]
LOS ALFARO EN LA PROVINCIA DE IMBABURA

La provincia de Imbabura es de las más septentrionales del Ecuador. Está ubicada en la Sierra centro norte. Su capital es Ibarra, ciudad fundada en 1606 por el presidente Miguel de Ibarra, al que se deben tanto su nombre como el de su patrono.
Por su situación geográfica, esta provincia siempre tuvo estrecha relación con la capital, Quito (ver mapa[12]). Es así que no cabe duda de que los Alfaro migraron desde la capital hacia el norte, y yo me atrevo a deducir, por causas que se explicarán luego, que el tronco imbabureño es el ya citado español
Vicente Julián Alfaro y Zarco, comerciante nacido en Cádiz, hijo de Antonio Alfaro y de Agustina Zarco y que testó en Quito en 1663.
Después de revisar documentación de archivos eclesiásticos, con algún soporte bibliográfico, se encuentra este apellido registrado por primera vez en Imbabura en el primer tercio del siglo XVIII, en la ciudad de Cotacachi. Esto hace que se concluya a primera vista que esta familia tiene alrededor de 300 años en esa geografía.
I. ROQUE ALFARO, nacido por 1705. Vivía aún en 1751[13]. Casado con doña María Correa, fueron padres de:
- María Lorenza Alfaro Correa, bautizada en Santa Ana de Cotacachi el día 15 de agosto de 1734, habiendo sido su padrino don Manuel Albuja. Casó en 1747 con Francisco Proaño Reyes, nacido en 1726[14]. Fueron padres de:
a. Antonio Proaño Alfaro, bautizado en Santa Ana de Cotacachi el 21de febrero de 1749, habiendo sido su padrino Pedro Proaño.
- Manuel Alfaro Correa, bautizado en Santa Ana de Cotacachi el 12 de junio de 1737, habiendo sido su padrino el alférez Manuel de Proaño.
I. Doña MAGDALENA DE ALFARO, casada con Francisco de León, fueron padres de:
1. Buenaventura Juan de León y Alfaro, bautizado en Santa Ana de Cotacachi el 16 de julio de 1736, habiendo sido su madrina doña Francisca Carvajal.
I. JOSÉ DE ALFARO, casado con doña Rosalía Forsen, fueron padres de:
Juan de Alfaro y Forsen, bautizado en Santa Ana de Cotacachi el 28 de enero de 1740, habiendo sido su madrina doña Antonia Moreno.
I. JUANA ALFARO, madre de:
1. Juana María Alfaro, nacida el 18 de junio de 1785 y bautizada en Santa Ana de Cotacachi el 26 de junio, habiendo sido su madrina doña Margarita Oquendo.
I. BASILIO ALFARO, casado con Rosa Espinosa, y fueron padres de:
- Luisa Alfaro Espinosa, nacida el 23 de agosto de 1787 y bautizada el día 26 en Santa Ana de Cotacachi, habiendo sido su padrino don José Freire de Andrade.
- Antonia de Jesús Alfaro Espinosa, nacido en Cotacachi el 11 de junio de 1790 y bautizada al día siguiente en la iglesia Santa Ana; su padrino, don Miguel Proaño.
I. MARIANO ALFARO, casado con Eulalia Espinosa. Padres de:
1. Marcelo Francisco Alfaro Espinosa, nacido en 1813 y bautizado el 28 de abril de ese año en la parroquia de San Agustín de Ibarra, apadrinado por Miguel Muñoz.
I. JOSEFA ALFARO, sin haber contraído matrimonio, con el doctor don Hermenegildo Peñaherrera fueron padres de:
1. María Alegría Peñaherrera Alfaro, bautizada el 28 de mayo de 1815 en la parroquia de San Agustín de Ibarra, y fue su padrino don Miguel Tinajero.
I. TERESA ALFARO, fue madre de:
1. Miguel Alfaro, bautizado en Cotacachi el 13 de febrero de 1818, habiendo sido su madrina María Rueda[15].
LOS ALFARO DE URCUQUÍ

El principal asentamiento de los Alfaro en Imbabura estuvo en el cantón San Miguel de Urcuquí, ubicado precisamente entre los cantones Cotacachi e Ibarra (ver mapa[16]). Por esta razón no es aventurado concluir la estrecha relación que esta familia tuvo con estas poblaciones en particular, así como tampoco lo es deducir que todos sus miembros pertenecen al mismo tronco. Los datos correspondientes a esta población que se han hallado en la
parroquia de San Miguel de Urcuquí son los siguientes, en orden cronológico.
I. MARIANO ALFARO, casado con Clara Flores. Fueron padres de:
Luis Antonio Alfaro Flores, bautizado por el cura José de las Infantas en la parroquia San Miguel de Urcuquí el 23 de agosto de 1756, habiendo sido su madrina doña Antonia de Solá.
2. María Josefa Alfaro Flores, bautizado por fray Tomás de Álvarez y Heredia el 3 de enero de 1765 en San Miguel de Urcuquí, y fue su madrina Estefa Recalde.
I. MARÍA ANTONIA ALFARO, registrada también sólo como Antonia Alfaro, casada con Mariano Guerrero. Padres de:
- María Francisca Trinidad Guerrero Alfaro, bautizada en San Miguel de Urcuquí el 11 de febrero de 1790, habiendo sido su madrina María Flores.
- María Josefa Guerrero Alfaro, nacida en Urcuquí el 3 de febrero de 1793 y bautizada el mismo día en la parroquia de San Miguel, habiendo sido su madrina doña Rita Requejo y Baca de Ortega.
I. JOSEFA ALFARO, casada con Mariano Flores, registrado también como José Flores. Padres de:
- María Policarpia Flores Alfaro, bautizada en San Miguel de Urcuquí el 15 de febrero de 1790, apadrinada por Juan Andrade.
- Juan Manuel Flores Alfaro, nacido en 5 de septiembre de 1793 y fue bautizado en San Miguel de Urcuquí el día 10 siguiente, apadrinado por Juan Andrade.
- Mariano Flores Alfaro, nacido el 17 de noviembre de 1795 y fue bautizado en San Miguel de Urcuquí el día 21 siguiente, apadrinado por don Juan Recalde.
- José María Flores Alfaro, nacido el 25 de septiembre de 1799 y bautizado el día 28 de septiembre siguiente, apadrinado por Esteban Flores.
- Nicolás Flores Alfaro, nacido el 2 de diciembre de 1804 y bautizado en San Miguel de Urcuquí el día 6 de diciembre siguiente, apadrinado por Isidro Rodríguez.
I. JOSÉ ALFARO, casado con Salvadora Terán. Padres de:
- Pedro Esteban Alfaro Terán, nacido el 31 de julio de 1790, bautizado el 3 de agosto siguiente en San Miguel de Urcuquí, apadrinado por don Juan Miguel de Recalde.
- María Catarina Alfaro Terán, nacida el 27 de noviembre de 1791 y bautizada el 30 de noviembre siguiente en San Miguel de Urcuquí, habiendo sido su madrina doña María Rita de Requejo y Baca de Ortega.
- María Josefa Alfaro Terán, nacida el 24 de febrero de 1794 y fue bautizada en San Miguel de Urcuquí el día 27 siguiente, habiendo sido su padrino Raymundo Tafur.
- María Petrona Alfaro Terán, nacida el 1 de julio de 1796 y bautizada en San Miguel de Urcuquí el día 4 de julio siguiente, apadrinada por don Mariano Bolaños.
- María Francisca Alfaro Terán, melliza de la que sigue, nació en 1801 y la bautizó el cura Joaquín Játiva el 28 de junio de ese año en San Miguel de Urcuquí, apadrinada por Mariano Mideros. Curioso es que las dos niñas tuvieron los mismos nombres.
- María Francisca Alfaro Terán, melliza de la anterior, nacida en 1801 y bautizada por el cura Joaquín Játiva el día 28 de junio de ese año en San Miguel de Urcuquí, habiendo sido su madrina Juana Andrade. Lo curioso es que a las dos niñas les pusieron los mismos nombres.
I. MANUEL ALFARO, casado con Rosa Villavicencio. Padres de:
José Remigio Alfaro Villavicencio, mellizo del que sigue, nacido el 29 de septiembre de 1790 y fue bautizado en San Miguel de Urcuquí el 1 de octubre siguiente, apadrinado por José María Alfaro.
2. Jerónimo Remigio Alfaro Villavicencio, mellizo del anterior, nacido el 29 de septiembre de 1790 y fue bautizado en San Miguel de Urcuquí el 1 de octubre siguiente, apadrinado por Jerónimo Justo Delgado.
I. LEONOR ALFARO, casada con Ramón Játiva. Padres de:
- María Leonor Juana Játiva Alfaro, nacido en Urcuquí el 12 de julio de 1791 y fue bautizado el mismo día en la parroquia de San Miguel, habiendo sido su padrino don Juan Miguel de Recalde.
- Francisco Játiva Alfaro, nacido el 31 de marzo de 1794 y bautizado en San Miguel de Urcuquí el 3 de abril siguiente, apadrinado por don Manuel Zevallos y Velasco.
- Ramón Játiva Alfaro, nacido el 31 de agosto de 1798 y bautizado en San Miguel de Urcuquí el 4 de septiembre siguiente, habiendo sido su madrina doña Ventura Montenegro.
- Miguel Patricio Játiva Alfaro, nacido en Urcuquí el 3 de marzo de 1801 y fue bautizado al día siguiente en la parroquia de San Miguel por el cura Francisco Salvador, habiendo sido su madrina doña Ana Manosalvas.
- Cecilia Játiva Alfaro, nacida en 1804 y bautizada en San Miguel de Urcuquí por el cura José Guerra el 13 de marzo de ese año, habiendo sido su madrina Mariana Recalde.
I. ROSALÍA DE ALFARO fue madrina de un niño expósito:
1. José Mariano de Alfaro, nacido el 1 de enero de 1793 y fue bautizado el mismo día en San Miguel de Urcuquí.
I. MANUEL ALFARO, casado con Margarita Trujillo. Padres de:
- Manuel Roque de Alfaro Trujillo, nacido en Urcuquí el 1 de julio de 1793 y bautizado en San Miguel el día 3 de julio siguiente, y fue su madrina Rosalía Alfaro.
- María Ángela Alfaro Trujillo, nacida el 9 de abril de 1796 y bautizada en San Miguel de Urcuquí el 12 de abril siguiente, habiendo sido su madrina Clara Flores.
I. ROSALÍA ALFARO, puede tratarse de la misma que amadrina al José Mariano de 1793, casada con Juan Flores. Padres de:
1. María Rita Flores Alfaro, nacida en Urcuquí el 4 de junio de 1797 y fue bautizada al día siguiente en la parroquia de San Miguel, apadrinada por don Juan Solórzano.
I. MARÍA ALFARO, casada con Ventura Morales. Padres de:
- José Manuel Morales Alfaro, nacido el 7 de junio de 1794 y bautizada en San Miguel de Urcuquí el día 9 de junio siguiente, apadrinado por don Mariano Mera.
- Leandra Morales Alfaro, nacida el 29 de noviembre de 1796 y bautizada en San Miguel de Urcuquí el 1 de diciembre del mismo año, habiendo sido su padrino Teodoro Morán.
- María de los Dolores Isabel Morales Alfaro, nacida el 3 de diciembre de 1805 y bautizado dos días después en San Miguel de Urcuquí por fray Mariano Carvajal, apadrinado por Juan Agustín Manosalvas e Ignacio Morales.
I. JUANA ALFARO, soltera, madre de:
1. Manuel Antonio Alfaro, nacido en Urcuquí el 20 de mayo de 1796 y bautizado al día siguiente en la parroquia de San Miguel, apadrinado por Juan Flores.
I. ANTONIA ALFARO, sin haber contraído matrimonio, con José Alvear fueron padres de:
1. Ramón Alvear Alfaro, nacido el 5 de septiembre de 1798 y bautizado tres días después en San Miguel de Urcuquí, habiendo sido su madrina María Flores.
I. Doña JUANA ALFARO, demandada en Cotacachi en 1802 y 1803 por doña Antonia Albuja, por una deuda[17].
I. MIGUEL ALFARO, se casó con Josefa de la Fuente, conocida también como Josefa Fuentes. El 17 de noviembre de 1815, estos esposos fueron padrinos de bautizo en la parroquia de San Miguel de José Manuel Zapata Velásquez; y el 30 de marzo de 1817 fueron padrinos de Salvador Zapata Velásquez; los dos muchachos eran hijos de Ignacio Zapata y de Tomasa Velásquez. Fueron padres de:
1. María Mercedes Alfaro de la Fuente, nacida en Urcuquí el 22 de mayo de 1811 y bautizada en San Miguel dos días después por fray Mariano Carvajal, y fueron sus padrinos don Sebastián Ubidia y doña Josefa Villandrando.
I. JOSEFA ALFARO fue madrina en la parroquia San Miguel de Urcuquí el 5 de marzo de 1813 del niño Manuel Castro.
I. MARIANA ALFARO fue madrina en la parroquia San Miguel de Urcuquí el 3 de abril de 1814 de José Antonio Paz Artieda.
I. TERESA ALFARO, casada con Luis Andrade. Padres de:
1. María Baltazara Andrade Alfaro, nacida en Urcuquí el 15 de junio de 1815 y bautizada al día siguiente en la parroquia de San Miguel por el padre Juan Enríquez, habiendo sido su madrina Joaquín Tafur.
I. JUANA ALFARO y José Serna, en la parroquia de San Miguel de Urcuquí, fueron padrinos de bautizo de Raymundo Recalde, hijo natural de Ana Recalde, el 27 de noviembre de 1816.
I. MARIANA ALFARO, en la parroquia de San Miguel de Urcuquí, fue madrina de bautizo de Nicolás, «hijo de padres no conocidos», el 6 de diciembre de 1816.
I. JUANA ALFARO, en la parroquia de San Miguel de Urcuquí, fue madrina de bautizo de María Vicenta, «hija de padres no conocidos», el 30 de abril de 1833.
I. MANUEL ALFARO, casado con Benigna Recalde. Padres de:
1. José Hermógenes Eliseo Alfaro Recalde, bautizado en San Miguel de Urcuquí el 19 de abril de 1852, habiendo sido sus padrinos Francisco Varela y Bárbara Recalde.
I. MANUEL ALFARO, casado con Bárbara Duque. Padres de:
1. Luis Felipe Alfaro Duque, bautizado en San Miguel de Urcuquí el 30 de marzo de 1865, habiendo sido su padrino el señor Miguel Andrade.
I. ROGELIO ALFARO, casado con Delia Dalgo, padres de:
- Juan Alberto Guillermo Alfaro Dalgo, nacido en Urcuquí el 11 de junio de 1919 y bautizado en la parroquia de San Miguel el día 19 siguiente, y fueron sus padrinos Sergio Félix y Rosa Guerra, de la misma parroquia.
- Guillermo Alfonso Ernesto Alfaro Dalgo, nacido en Urcuquí el 28 de abril de 1920 y bautizado en la parroquia de San Miguel el 4 de mayo siguiente, habiendo sido sus padrinos Miguel Alfaro y Carmen Amelia Torres.
- María Ernestina Alfaro Dalgo, nacida en Urcuquí el 7 de diciembre de 1922 y bautizada en la parroquia de San Miguel el día 17 siguiente, fueron su madrina Celia María Recalde.
- María Dolores Alfaro Dalgo, nacida en Urcuquí el 22 de enero de 1925 y bautizada en la parroquia de San Miguel el 15 marzo de ese año, habiendo sido sus padrinos Luis F. Vásquez y Victoria Arias.
- Jorge Humberto Alfaro Dalgo, nacido en Urcuquí el 22 de diciembre de 1927 y bautizado el día 1 de enero de 1928, habiendo sido su padrino Daniel Recalde.
- Rosa Isabel Alfaro Dalgo, nacida en Urcuquí el 16 de enero de 1930 y bautizada en la parroquia de San Miguel el 27 de enero siguiente, habiendo sido su madrina Carmen Quito.
- José Miguel Alfaro Dalgo, nacido en Urcuquí el 29 de noviembre de 1931 y bautizado dos días después, habiendo sido su madrina Carmen Torres de Alfaro.
CASO PARTICULAR
Este es el caso que he podido armar desde finales del siglo XVIII, por lo que se deduce que esta familia en particular tiene por lo menos 200 años en Urcuquí. Por la repetición del nombre Julián —poco común en el resto de registros—, me atrevo a suponer que esta rama tiene su origen en Vicente Julián Alfaro y Zarco, citado un par de veces ya, comerciante gaditano, hijo de Antonio Alfaro y de Agustina Zarco y que testó en Quito en 1663.
I. JOAQUÍN ALFARO, nacido por 1790. Casado con María Páez. Fueron padres de:
- Julián Alfaro Páez, nacido en Urcuquí el 27 de febrero de 1816 y fue bautizado al día siguiente por el padre Juan Enríquez en la parroquia de San Miguel, y fueron sus padrinos Nazario Tafur y María Granadino. Debe haber muerto antes de 1835.
- Cristóbal Alfaro Páez, natural de Urcuquí. Casado con Tránsito Torres, de la misma naturaleza. El 30 de septiembre de 1871 hicieron de padrinos en el bautizo de José Miguel Folleco, niño que había nacido el día anterior, hijo natural de N. Folleco, también de Urcuquí; el sábado 17 de febrero de 1872, también apadrinaron a la india María Rosa Hilaria Guagalango Vargas, hija legítima de Martín Guagalango y de Rosa Vargas; y fueron padrinos asimismo, el 9 de mayo de 1877, de Asencio Gregorio Quishpe de la Cruz, hijo de José Quishpe y María de la Cruz, indios. Fueron padres de:
- Julián Alfaro Torres, bautizado en la parroaquia de San Miguel de Urcuquí el 4 de febrero de 1854, y fue su padrino Joaquín Alfaro.
- Carmen Concepción Alfaro Torres, bautizada en la parroquia de San Miguel de Urcuquí el 13 de diciembre de 1856, habiendo sido su padrino don Pío Carvajal.
- Miguel Alfaro Torres, bautizado en San Miguel de Urcuquí el 11 de julio de 1860, y fue su padrino Joaquín Rueda.
- Manuel Hilario Alfaro Torres, bautizado en San Miguel de Urcuquí el 4 de febrero de 1863, y fue su padrino Miguel Lucero.
- María Rosa del Tránsito Alfaro Torres, bautizada en San Miguel de Urcuquí el 13 de agosto de 1865, fueron sus padrinos Gabriel Salvador y Rita Avilés.
- José Manuel Alfaro Torres, bautizado en San Miguel de Urcuquí el 18 de marzo de 1869, habiendo sido sus padrinos Camilo Félix y Julia Vallejo.
- Manuel Amador Alfaro Torres, bautizado en San Miguel de Urcuquí el viernes 30 de agosto de 1872, y fueron sus padrinos los esposos Venancio Flores y Carmen Lucero, de la misma parroquia.
- Teodoro Alfaro Páez, casado con Petrona Ribadeneira. Hicieron de padrinos el 3 de noviembre de 1899 del matrimonio de Manuel Echeverría (dice Chavarría) con Zoila Almeida. Padres de:
- José Leopoldo Federico Alfaro Ribadeneira, bautizado en la parroquia de San Miguel de Urcuquí el martes 4 de junio de 1872, habiendo sido su madrina la viuda Alegría Bedón, natural de Urcuquí.
- María Rosa del Carmen Alfaro Ribadeneira, bautizada en la parroquia de San Miguel de Urcuquí el 9 de julio de 1874, habiendo sido sus padrinos Pedro Ribadeneira y Eusebia Arias, ambos de Urcuquí. Se casó el 19 de noviembre de 1908 con Rosendo Flores, y fueron sus testigos Juan Flores y Adelaida Varela, así como lo fueron antes de informaciones, el 9 de noviembre, Manuel Artieda y Daniel Almeida. Hijos:
i. Rosa María Romelia Flores Alfaro, bautizada en San Miguel el 18 de enero de 1917, habiendo sido su madrina Rosario Pozo. ii. María Ester Flores Alfaro, nacida en Urcuquí el 22 de septiembre de 1919 y bautizada en San Miguel el 25 de ese mes, y fue su madrina Rosa Alfaro viuda de Salas.
- Jorge Heriberto Flores Alfaro (primero), bautizado en San Miguel el 4 de junio de 1922, habiendo sido sus padrinos Genaro Vaca y Francelina Vaca. Debe haber muerto al poco tiempo.
- Jorge Heriberto Flores Alfaro, bautizado en San Miguel el 8 de diciembre de 1924, y fue su madrina Francelina Vaca.
- Manuel Zoilo Alfaro Ribadeneira, bautizado en San Miguel de Urcuquí el 4 4 de enero de 1877, y fue su padrino Pedro Ribadeneira.
- Jesús Segundo Federico Alfaro Ribadeneira, bautizado en San Miguel de Urcuquí el 28 de junio de 1878, y fue su padrino Esteban Endara.
- Amada Alfaro Ribadeneira, nacida en Urcuquí. Se casó en San Miguel de Urcuquí el 3 de marzo de 1907 con Manuel Salas, y fueron sus testigos Zoilo Zapata y Mariana Almeida. Padres de:
i. Juan Elías Salas Alfaro, bautizado en San Miguel el 3 de diciembre de 1917, y fueron sus padrinos Rosendo Flores y Rosa Alfaro.
- Luis Alfaro Ribadeneira, nacido en Urcuquí. Junto a Manuel Recalde fueron testigos del matrimonio de Carlos Jácome Almeida, de Tumbabiro (hijo de Miguel Jácome y Rosario Almeida) con Delia María Nicolalde Albuja, de Cotacachi (hija de Eudoro Nicolalde y de Mercedes Albuja), el 13 de agosto de 1928. También hizo de testigo por la novia en el enlace de Manuel Carpio Melo con Ana María Torres Terán, el 26 de febrero de 1931.
Se casó el 7 de septiembre de 1913 con Eloísa Argüello Recalde (hija de José
Argüello y Pastora Recalde), habiendo sido sus padrinos Segundo Peñafiel y María C. Vargas y testigos Manuel Salas y Rosendo Flores. Eloísa aparece registrada en algunos documentos como Eloísa Recalde. Fueron sus hijos:
- Segundo Guillermo Alfaro Argüello, nacido en Urcuquí el 16 de diciembre de 1918 y bautizado en San Miguel el 18 de ese mes, y fueron sus padrinos Daniel Recalde y Orfelina Argüello.
- Rosa María Eloísa Alfaro Argüello, bautizada en San Miguel el 30 de enero de 1922, y fue su madrina Amada Alfaro.
- María Luisa Alfaro Recalde (según consta así el apellido de su madre), nacida en Urcuquí el 30 de julio de 1924 y bautizada en San Miguel el 6 de agosto siguiente, y fueron sus padrinos Rosendo Flores y Rosa Alfaro.
- María Georgina Alfaro Argüello, bautizada en San Miguel el 3 de abril de 1927, y fueron sus padrinos Rosendo Flores y Rosa Alfaro.
- Luis Alfonso Alfaro Recalde (según consta así el apellido de su madre), nacido en Urcuquí el 22 de julio de 1929 y bautizado el día 28 siguiente, fue su padrino Amador Peñafiel.
- Segundo Eloy Alfaro Recalde (según consta así el apellido de su madre), nacido en Urcuquí el 31 de julio de 1931 y bautizado en San Miguel el 15 de agosto siguiente, habiendo sido sus padrinos Antonio Recalde y Carmelina Noboa.
4. Julián Darío Alfaro Páez, que sigue en II.
- JULIÁN DARÍO ALFARO PÁEZ, nacido en 1835, fue bautizado en la parroquia de San Miguel de Urcuquí el 21 de febrero de ese año por fray José María Albuja, habiendo sido sus padrinos José Esparza y Rosa Ramos.
Julián se casó dos veces: la primera con Alegría Ponce y la segunda con Antonia Bolaños, que en un documento aparece como Antonia Benítez. Fue padre de:
- Joaquín Alfaro Ponce, que sigue la línea.
- Felipe Amador Alfaro Bolaños, bautizado en San Miguel de Urcuquí el 1 de mayo de 1867, y fueron sus padrinos Santos Sasa (?) y Josefa Recalde.
- N. Alfaro Bolaños (el apellido de su madre aparece como Benítez), no consta su nombre, bautizado en San Miguel de Urcuquí el 11 de abril de 1870, habiendo sido sus padrinos Cristóbal Alfaro y Tránsito Torres.
- Anita del Rosario Alfaro Bolaños, nacida en Urcuquí y bautizada en la parroquia de San Miguel el 11 de marzo de 1876, habiendo sido sus padrinos Ambrosio Sánchez y Balta (¿Baltasar?) Anrango.
- JOAQUÍN ALFARO PONCE, bautizado por el cura Manuel José de Almeida en la parroquia de San Miguel de Urcuquí el 13 de mayo de 1864, habiendo sido sus padrinos Manuel Escanta y Tomasa Bravo.
Joaquín se casó con María Chiriboga. Debe tratarse de María Chiriboga Chiriboga, bautizada por el cura Manuel Sebastián Mejía en la misma parroquia de San Miguel el 17 de marzo de 1863 con los nombres de María Leticia de San Ramón, hija del señor Manuel Chiriboga y de la señora Juana Chiriboga, y fue su madrina Eulalia Chiriboga. Ella tenía como hermano a José María Eloy Chiriboga Chiriboga, bautizado el 13 de diciembre de 1855 (en este último documento, sus padres no constan con el «señor» y el «señora», dato de relevancia para el análisis sociológico, pues quiere decir que su estatus social cambió). Fueron padres de:
- ELÍAS MARÍA ALFARO CHIRIBOGA, bautizado por el cura José María García en la parroquia de San Miguel de Urcuquí el 16 de septiembre de 1887[18], habiendo sido su madrina la señora Rosa Mantilla. Junto con Enrique Andrade fueron testigos del matrimonio de Segundo Santi Montenegro (hijo de Abelardo Santi y Maclovia Montenegro) con Carmelina Araujo el 8 de marzo de 1932.
El 10 de marzo de 1914, se presentó ante el cura Mariano Noboa, párroco de la ya tradicional parroquia de San Miguel de Urcuquí, para hacer información de libertad y soltería, junto con Rosa Santi Barco (hija de José Santi y de Virginia Barco), con el objeto de contraer matrimonio, habiendo servido como testigos de este trámite Mario Reyes y Luis Alfaro, «mayores de edad». Se casaron al día siguiente, 11 de marzo, y fueron sus padrinos Juan Flores y Adelaida Varela. Hijos de este matrimonio fueron:
- Luis Enrique Jorge Alfaro Santi, nacido en Urcuquí el 16 de septiembre de 1918 y bautizado en la parroquia de San Miguel el 23 de septiembre, habiendo sido su padrino Carlos M. Larrea, «de la parroquia de Chimbacalle», en Quito.
- Segundo Carlos Alfaro Santi, nacido en Urcuquí el 11 de febrero de 1921 y bautizado en la parroquia de San Miguel el 21 de febrero, habiendo sido sus padrinos Ramón Belantuña (¿Vilatuña?) y Rosario Pogo.
- Segundo Lorgio Julián Alfaro Santi, nacido en Urcuquí el 18 de febrero de 1923 y bautizado en la parroquia de San Miguel el 28 de febrero, habiendo sido sus padrinos Miguel Ángel Caviedes y Carmen Celia Ruales, «de esta parroquia ».
- María Dolores Alfaro Santi, nacida en Urcuquí el 22 de enero de 1925 y bautizada en la parroquia de San Miguel el 15 de marzo de ese año, habiendo sido sus padrinos Luis F. Vásquez y Victoria Arias.
- Rosa María Victoria Alfaro Santi, nacida en Urcuquí el 18 de noviembre de 1926 y bautizada en la parroquia de San Miguel el 15 de mayo de 1927, habiendo sido sus padrinos Luis Vásquez y Victoria Arias.
- Mercedes María Alfaro Santi, nacida en Urcuquí el 18 de septiembre de 1929 y bautizada en la parroquia de San Miguel el 22 de octubre de ese año, habiendo sido su madrina Isabel Alfaro.
- Segundo Miguel Alfaro Santi, que sigue la línea.
- MIGUEL ALFARO SANTI, nacido en Urcuquí el 24 de noviembre de 1931 y bautizado con los nombres de Segundo Miguel en la parroquia de San Miguel el 30 de noviembre, habiendo sido su madrina Carmen Herminia Félix.
Se casó en la misma parroquia el 18 de octubre de 1957 con María Piedad Ernestina Reyes Tafur (hija de Luis Reyes y Luisa Tafur), habiendo sido sus testigos Elías R. Landázuri y Francisco López, de la misma parroquia. Entre otros hijos tenemos a:
- GIL ELOY ALFARO REYES, nacido en Urcuquí en 1970. Antropólogo por la Universidad Politécnica Salesiana de Quito. Se casó en Quito con Paola Maldonado Tobar (hija de Diego Maldonado Donoso y de Guadalupe Tobar Bonilla). Padres de:
- Josué Eloy Alfaro Maldonado.
- Tamia Sisa Alfaro Maldonado.[19]
EPÍLOGO
En varias ocasiones, el antropólogo Gil Eloy Alfaro Reyes se ha presentado ante los medios de comunicación y otros foros como tataranieto del general Eloy Alfaro Delgado y ha explicado que dicha aseveración nace de algunos relatos familiares y de una serie de inferencias históricas.
Entre otras cosas, Alfaro Reyes cuenta que su bisabuelo Joaquín Alfaro habría sido fruto de una relación casual que el Viejo Luchador habría tenido en Urcuquí cuando pasó por allí, en 1882, y que el nombre de su tatarabuela sería desconocido. La información documental que se ha obtenido demuestra que no puede ser así, por las siguientes razones:
- Se encontró la partida de bautizo de Joaquín Alfaro. En ella se evidencia que fue bautizado en Urcuquí en 1864 y que era hijo de Julián Alfaro y Alegría Ponce.
- Asimismo, se tiene la partida de bautizo del abuelo de Alfaro Reyes: Elías María Alfaro Chiriboga, bautizado en Urcuquí en 1887, como hijo de Joaquín Alfaro y María Chiriboga.
- La filiación exacta de Elías Alfaro aparece en sus partidas de información de soltería y de matrimonio, de 1914, para su enlace con Rosa Santi Barco: es hijo de Joaquín Alfaro y María Chiriboga. Por lo tanto, se trata del mismo Elías María citado en el numeral anterior.
- Si hubiera sido que la concepción de Joaquín se dio al supuesto paso del general por Urcuquí, es decir, en 1882, aquél habría nacido entre 1882 y 1883, por lo que habría sido padre de Elías María a los cuatro o cinco años de edad. Y esto es, sencillamente, imposible.
- La transmisión de los nombres afianza el origen que hemos trazado de esta familia:
- En primera generación está Joaquín Alfaro, casado con María Páez.
- El hijo de esta pareja se llama Julián, que se casa con Alegría Ponce.
- Otro Alfaro Páez, Cristóbal, bautiza a su hijo con el nombre Julián.
- Hijo de estos últimos es Joaquín Alfaro Ponce, llamado así en honor de su abuelo, el que se casa con María Chiriboga.
- Elías Alfaro Chiriboga, hijo de los anteriores bautiza a su tercer hijo con los nombres de Segundo Lorgio Julián, en honor a su abuelo…, que resulta que no es, pues, el general Eloy Alfaro.
Hay que recordar, además, que este nombre en particular, Julián, es muy raro en esta circunscripción geográfica.
Este pequeño estudio pretende ser, al mismo, tiempo un aporte al conocimiento en general de la historia social de San Miguel de Urcuquí y al conocimiento en particular de la historia de la familia del Alfaro, pues por el conocimiento objetivo de la historia familiar se puede pasar a una mejor comprensión de la historia social.
DOCUMENTOS

Bautizo de Julián Darío Alfaro Páez, tatarabuelo de Gil Eloy Alfaro Reyes: 1835 Bautizo de Joaquín Alfaro Ponce, bisabuelo de Gil Eloy Alfaro Reyes: 1864

Bautizo de Elías María Alfaro Chiriboga, abuelo de Gil Eloy Alfaro Reyes: 1887

Bautizo de Segundo Miguel Alfaro Santi, padre de Gil Eloy Alfaro Reyes: 1931

FUENTES
Archivísticas
— Archivo de Antonio Alfaro de Prado Sagrera, España
— Archivo de Javier Gomezjurado Zevallos
— Archivo de Mauricio Alvarado-Dávila
— Archivo Nacional de Historia, sección Empadronamientos
— Archivo General de Indias
— Archivo de la parroquia de San Miguel de Urcuquí
Bibliográficas
JURADO NOBOA, Fernando, La inmigración internacional a Quito entre 1534 y 1934, Quito, 1989.
JURADO NOBOA, Fernando, Las gentes del corregimiento, Serie IV Historia social, volumen 22, Colección Otavalo en la Historia, Instituto Otavaleño de Antropología y Universidad de Otavalo, Quito, 2001.
JURADO NOBOA, Fernando Jurado Noboa, Los Donoso en el Ecuador, 1660-1992, Quito, 1993.
ZAPATER TAPIA, Ricardo, «Historia social de la parroquia de San Sebastián», en Amanecer de nuestra identidad, Colección SAG-SC nro. 20, Quito, 2014.
Internet
— Wikipedia
— Los orígenes de los ecuatorianos, en Geneanet: http://gw.geneanet.org/ecuadorgen
Agradezco la colaboración de:
— Irene Márquez de la Plata Avilés de Jijón
[1] Información de Irene Márquez de la Plata Avilés.
[2] Ibídem
[3] Información proporcionada por el autor para esta investigación.
[4] Fernando Jurado Noboa, La inmigración internacional a Quito entre 1534 y 1934, pág. 41.
[5] Ibídem.
[6] Ibídem.
[7] Archivo General de Indias, Contratación 5239, N. 2, R. 16, ES.41091. AGI/10.42.3.26// Contratación 5239, N.2, R.16.
[8] AGI, Contratación, 5264, N. 2, R. 48, ES.41091. AGI/10.42.3.56// Contratación 5264, N.2, R.48. 9 Expediente de información y licencia de pasajero a Indias de Alonso de Solórzano, capitán, contador de la Real Hacienda de Loja a Loja (Quito), Contratación, 5384, N. 15, ES.41091. AGI/10.42.3.177// Contratación, 5384, N. 15.
[9] Fernando Jurado Noboa, La inmigración internacional a Quito entre 1534 y 1934, pág. 41.
[10] Ibídem. 12 Ibídem.
[11] Ricardo Zapater Tapia, «Historia social de la parroquia de San Sebastián», en Amanecer de nuestra identidad, Colección SAG-SC nro. 20, Quito, pág. 230, de pronta aparición.
[12] Tomado de http://www.luventicus.org/mapas/ecuador/imbabura.html.
[13] Fernando Jurado Noboa, Las gentes del corregimiento, Serie IV Historia social, volumen 22, Colección Otavalo en la Historia, Quito, 2001, pág. 73.
[14] Ibídem.
[15] Fernando Jurado Noboa, Las gentes del corregimiento, Quito, 2001, pág. 73.
[16] Tomado de Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Cantón_San_Miguel_de_Urcuquí.
[17] Fernando Jurado Noboa, Las gentes del corregimiento, Quito, 2001, pág. 73.
[18] Información de Javier Gomezjurado Zevallos, 2014.
[19] Fernando Jurado Noboa, Los Donoso en el Ecuador, 1660-1992, Quito, 1993.

